Quiero bailar como Isadora,
podríamos hacer un intercambio.
Yo puedo hablarle del presente
ella, enseñarme bonitos saltos.
Yo quiero bailar como Isadora
descalza, rodeada por una sábana y a contrapelo.
Ella puede escuchar mis historias
puedo endulzar el momento, “omitir” la verdad de los hechos.
Yo quiero bailar como Isadora…sólo bailar, sólo saltar…y
vuelvo a estar soñando.
Nota sobre Isadora Duncan: “De acuerdo
con sus biógrafos, Isadora era una niña solitaria y retraída que solía jugar en
la playa mientras observaba el mar. Su fascinación por el movimiento de las
olas sería el germen de su arte en los años posteriores.La niña Isadora
imaginaba entonces movimientos de manos y pies que acompañaban a las olas de la
bahía de San Francisco, y que serían el origen de su peculiar estilo en la Danza.”
