![]() |
| Imgen: http://unpensamientocadadia.blogspot.com.es/2008_09_01_archive.html |
Me miró a los ojos; no como madre a hija, ni como adulta a niña, sino de mujer a mujer.
Y con lágrimas asomando, mientras yo me desgarraba por dentro, me contó la historia de su aborto. De ese hermano que pudo ser pero no fue. La historia de un niño muy deseado, que a los cuatro meses de gestación, algo más de 120 días de mutua compañía, sueños e ilusiones, se transformó en reguero de sangre, que llegaba desde el salón a la cocina. Cuatro meses en un instante. Y ella casi muere desangrada, aunque el que falleció fue él "ojalá que exista el cielo para que este bien"- me dice. "¿Y tú?" - pienso - "¿cómo vas a estar bien tú si nunca has superado aquello? Si no sabes de terapias, ni de grupos de auto ayuda, si lo único que has hecho ha sido lo que se suponía que debías hacer y continúas haciendo. Sobrevivir. Qué no es poco. Pase lo que pase. Madre amante, esposa abnegada, persona cuidadora..."
Hoy entiendo muchas cosas más sobre ti. Hoy comprendo porqué siempre lloras. Algunas situaciones no vuelven a suceder, pero los sentimientos permanecen ahí, echan raíces. Y ya, en este mismo instante, te deseo en silencio una dulce y lenta "desmemoria", porque hay cosas de las una necesita "desmemoriarse".
Y hace 40 ó 45 años te hubiese deseado una buena terapeuta. Yo no estaba entonces, pero esta vez estoy. Y por primera vez, de mujer a mujer, te he contestado "Siento muchísimo que hayas tenido que pasar por esta experiencia...lo siento de verás" - sonríe - "No es culpa tuya" - me dice. "Lo sé, pero has de comprender que lo siento igual, que comparto tu pena, que me pongo en tu lugar. Que necesitas contarle esto a alguien que pueda aliviar tú dolor. Y abandonar tu silencio, y dejar de callar, dejar de llorar, dejar de cuidar... para empezar a cuidarte. Porque aún no lo haces bien. Lo intentas, lo sé, pero es la primera vez en 30 años que me hablas de mujer a mujer. Y deseo haberte respondido de igual manera"
